Presencia histórica argentina en Antártida

El 22 de febrero se conmemora en Argentina la presencia permanente e ininterrumpida en la Antártida, una de las zonas más inhóspitas del mundo que atrae a viajeros y reúne a científicos y militares en los confines más australes del mundo.

El 22 de febrero se conmemora el “Día de la Antártida Argentina”. En esa fecha, en el año 1904, se inauguró un observatorio meteorológico y una estafeta postal argentina en la Isla Laurie, Orcadas del Sur, que más tarde se convertiría en la Base Orcadas. Desde entonces, Argentina ha mantenido una presencia permanente e ininterrumpida en la Antártida, desarrollando expediciones como las de Pedro Margalot, Gustavo Giró Tapper, y el primer vuelo transpolar, con Mario Luis Olezza y Gustavo Argentino Marambio.

Además desde 1947 comienza un periodo de gran expansión argentina en la Antártida, creándose el Instituto Antártico Argentino en 1951, incrementándose el trabajo científico y técnico, a través de programas propios o asociados con otros países. Entre 1947 y 1980 Argentina instala bases, temporarias y permanentes y varios refugios dando así apoyo a las tareas de exploración e investigación científica.

Respecto al turismo antártico, los primeros viajes se realizaron en el año 1958 con el buque argentino ARA Les Eclaireurs que transportó por primera vez a turistas al Continente Blanco, brindando desde ese momento a viajeros la posibilidad de explorar los helados confines del mundo. A partir de ese momento, el turismo antártico se ha desarrollado a través de distintas modalidades, siendo la marítima la más importante.

La ciudad de Ushuaia, por su cercanía a la península antártica, se ha posicionado como la “Puerta de Entrada” marítima más activa desde donde parten los cruceros turísticos y barcos de expedición hacia la Antártida y concentra más del 90% del tránsito turístico mundial. Todos los veranos, desde noviembre a marzo, visitantes de todo el mundo realizan estos viajes , cuya duración varía entre los 10 y 20 días. El detalle de los diferentes itinerarios puede consultarse aquí.

En la actualidad, nuestro país cuenta con 13 bases, 6 de actividad permanente operativas todo el año (Carlini -ex base Jubany-, Base Orcadas, Base Marambio, Base Esperanza, Base San Martín y Base Belgrano II) y 7 temporarias que se activan en forma rotativa en los meses de verano (Brown, Melchior, Decepción, Cámara, Primavera, Petrel y Matienzo). En ellas habitan personal militar y civil, quienes llevan a cabo tareas de investigación científica en el campo de la meteorología, biología, geología y paleontología.

La Antártida es una de las zonas más inhóspitas del mundo y ha ejercido una constante fascinación entre los aventureros y exploradores de todas las épocas.

Desde 1961 Argentina es miembro consultivo y uno de los 12 países signatarios originarios del Tratado Antártico, teniendo presencia efectiva, realizando actividades científicas con carácter permanente, contribuyendo a la protección medioambiental y el intercambio de información.

Presencia histórica argentina en Antártida

El 22 de febrero se conmemora en Argentina la presencia permanente e ininterrumpida en la Antártida, una de las zonas más inhóspitas del mundo que atrae a viajeros y reúne a científicos y militares en los confines más australes del mundo.

El 22 de febrero se conmemora el “Día de la Antártida Argentina”. En esa fecha, en el año 1904, se inauguró un observatorio meteorológico y una estafeta postal argentina en la Isla Laurie, Orcadas del Sur, que más tarde se convertiría en la Base Orcadas. Desde entonces, Argentina ha mantenido una presencia permanente e ininterrumpida en la Antártida, desarrollando expediciones como las de Pedro Margalot, Gustavo Giró Tapper, y el primer vuelo transpolar, con Mario Luis Olezza y Gustavo Argentino Marambio.

Además desde 1947 comienza un periodo de gran expansión argentina en la Antártida, creándose el Instituto Antártico Argentino en 1951, incrementándose el trabajo científico y técnico, a través de programas propios o asociados con otros países. Entre 1947 y 1980 Argentina instala bases, temporarias y permanentes y varios refugios dando así apoyo a las tareas de exploración e investigación científica.

Respecto al turismo antártico, los primeros viajes se realizaron en el año 1958 con el buque argentino ARA Les Eclaireurs que transportó por primera vez a turistas al Continente Blanco, brindando desde ese momento a viajeros la posibilidad de explorar los helados confines del mundo. A partir de ese momento, el turismo antártico se ha desarrollado a través de distintas modalidades, siendo la marítima la más importante.

La ciudad de Ushuaia, por su cercanía a la península antártica, se ha posicionado como la “Puerta de Entrada” marítima más activa desde donde parten los cruceros turísticos y barcos de expedición hacia la Antártida y concentra más del 90% del tránsito turístico mundial. Todos los veranos, desde noviembre a marzo, visitantes de todo el mundo realizan estos viajes , cuya duración varía entre los 10 y 20 días. El detalle de los diferentes itinerarios puede consultarse aquí.

En la actualidad, nuestro país cuenta con 13 bases, 6 de actividad permanente operativas todo el año (Carlini -ex base Jubany-, Base Orcadas, Base Marambio, Base Esperanza, Base San Martín y Base Belgrano II) y 7 temporarias que se activan en forma rotativa en los meses de verano (Brown, Melchior, Decepción, Cámara, Primavera, Petrel y Matienzo). En ellas habitan personal militar y civil, quienes llevan a cabo tareas de investigación científica en el campo de la meteorología, biología, geología y paleontología.

La Antártida es una de las zonas más inhóspitas del mundo y ha ejercido una constante fascinación entre los aventureros y exploradores de todas las épocas.

Desde 1961 Argentina es miembro consultivo y uno de los 12 países signatarios originarios del Tratado Antártico, teniendo presencia efectiva, realizando actividades científicas con carácter permanente, contribuyendo a la protección medioambiental y el intercambio de información.