Conociendo la Isla Grande de Tierra del Fuego

La Isla Grande de Tierra del Fuego presenta paisajes de los más diversos, desde altas montañas con glaciares que emergen al mar, pasando por amplios valles y quebradas moldeados por los hielos de la última glaciación, hasta una llanura esteparia salpicada con lagunas salobres. Te invitamos a conocerlos.

La Isla Grande de Tierra del Fuego por su ubicación geográfica y forma presenta gradientes naturales de norte a sur y desde el mar hasta las cumbres, que determinan cambios en los ecosistemas dominantes de la región.

El gran límite natural entre el Norte y el Sur de la Isla es el magnífico Lago Fagnano o Khami. Un amplio valle erosionado por glaciares contiene las aguas de este cuerpo de agua dulce, el mayor de todo el Archipiélago y que marca una notable división entre las zonas.

Los gradientes naturales están asociados a cambios graduales en el relieve, el clima, el suelo y la vegetación, que permiten identificar en la Isla Grande, cuatro regiones naturales: la estepa al norte, el ecotono o zona de transición, la zona cordillerana y la región de los turbales.

La ruta nacional 3, el único ingreso terrestre a la provincia, brinda la posibilidad de recorrer la mayoría de las regiones naturales que tenemos.

El norte de estepa y mar

La zona Norte de la Isla se caracteriza por ser una continuación de la estepa patagónica del continente, donde la planicie está cubierta por un tipo de vegetación, en la que predominan las gramíneas como el coirón (Pappostipa chrysophylla), salpicadas por manchones de arbustos como la mata verde (Lepidophyllum cupressiforme) y la mata negra (Chiliotrichum diffusum), entre las que crecen algunas hierbas como la arvejilla (Vicia magellanica), calceolaria (Calceolaria uniflora), Oxalis sp., entre otras. Su relieve son las mesetas que descienden de la parte occidental a la oriental. Se observan suaves ondulaciones interrumpidas por cañadones los que se alternan con las “vegas” (zonas más húmedas a lo largo de los cursos de agua) y donde las ovejas y las vacas encuentran las mejores condiciones para pastar. En esta zona se destacan la presencia de los Ríos Grande y Chico, que desembocan en el litoral atlántico, dándole vida a esta zona semiárida. Es en estos sistemas salobres, donde puede encontrarse la planta comestible salicornia (Sarcocornia perennis). La fauna característica de este paisaje son los guanacos, tuco-tuco y aves de la estepa; hay varias especies introducidas como el zorro gris, los armadillos y el visón. Hacia la costa, es posible observar una gran diversidad de aves costeras y marinas, principalmente en la época de verano; también grandes mamíferos marinos.

Esta región tiene un clima seco, llueven alrededor de 300 mm/año, sin embargo se la recuerda por los fuertes vientos provenientes del O y SO, que soplan regularmente casi todo el año a una velocidad media de 25 km/h, pero durante la primavera y verano pueden alcanzar velocidades superiores a los 150 km/h. Esta situación genera una escasa influencia marina sobre la zona costera.

La ciudad de Río Grande, se sitúa en esta región natural, siendo la Ruta Nacional Nº 3 una alternativa excelente para recorrer este tipo de paisaje, con la variante que ofrecen las denominadas Rutas Complementarias 5, 8 y sector Norte de la 9. Aquí se pueden apreciar las exclusividades de la arquitectura fueguina, tan bien representada en los cascos de las estancias de la zona. Por momentos, la ruta se acerca al mar, donde se puede observar la playa y avistar algunas de las aves que migran desde el Ártico y permanecen en la Reserva Costa Atlántica durante nuestro verano. La ganadería y la explotación petrolífera son las principales actividades económicas de la región.

El corazón de la isla, entre bosques y lagunas

A medida que avanzamos hacia el Sur por la ruta 3, el relieve va comenzando a ondularse y se presentan espaciadamente algunos manchones de bosque, salpicado con lagunas. Es una transición donde se combina la vegetación característica de la estepa con el bosque fueguino, por este motivo suele llamárselo ecotono. El bosque se distribuye en parches, representado principalmente por ñires (Nothofagus antarctica) y lengas (N. pumilio), también se presentan valles ocupados por pequeñas turberas.

El relieve presenta accidentes bien marcados, las vegas alternan entre colinas y valles, elevándose hacia el sur las montañas andinas. Su clima va variando progresivamente del estepario-desértico a uno más húmedo. Las precipitaciones alcanzan los 500 mm anuales, además el viento disminuye su intensidad, aunque durante las fuertes tormentas pueden alcanzar velocidades de 100 km/h.

En este ambiente los Selk`nam se refugiaban del crudo invierno, aprovechando la protección de los árboles. La existencia de pocos caminos y la existencia de la sierra de Beauvoir, conocida como “Injugoyen” le otorgan un elevado grado de pristinidad. El impetuoso lago Khami, el más grande de la isla,  junto a numerosos lagos, lagunas y ríos forman una amplia red hidrográfica.

En la cabecera del Lago Khami o Fagnano se encuentra la localidad de Tolhuin, que en lengua selk`nam quiere decir “Corazón de la Isla”. En esta pequeña ciudad la principal actividad económica ha sido la forestal y ganadera desde su fundación. Corazón de la Isla, Laguna Negra y Río Valdez son una serie de reservas provinciales ubicadas en los márgenes norte y sur del Lago Kami, y que ofrecen numerosas opciones para disfrutar de un entorno único en el país. Durante el recorrido por esta zona, tanto a lo largo de la Ruta Nacional Nº 3, como las Rutas Complementarias Nº 9 (sector Sur), 16, 18 y 21 verás como se suceden cascos de Estancias (de menor envergadura que los que se encuentran más al Norte) con pequeños y medianos aserraderos.

Es posible apreciar, calafate y michay y degustar de sus frutos durante el otoño, algunas orquídeas asociadas al bosque, entre muchas otras hierbas. Es frecuente encontrarse con grande tropillas de guanaco sobre los campos y una gran variedad de aves de hábitos tanto acuáticas como terrestres.

Bosques y mar

Continuando el recorrido hacia el sur del Lago Khami por la ruta 3, se comienza a ascender el faldeo de los Andes. Esta porción de los Andes es la continuación de la Cordillera andina continental que tiene una orientación norte-sur, pero que en la Isla Grande cambia en dirección oeste-este. Estas montañas, con picos que alcanzan los 1.500 msnm, están surcadas por valles amplios y profundos con antiguas turberas en los fondos. En algunos valles transversales se aprecian relictos de los glaciares que hace miles de años cubrían este paisaje montañoso. El clima es frío húmedo, con precipitaciones que varían entre 500 y 700 mm anuales. Los vientos predominantes del O-SO, provenientes del océano Pacífico, llegan cargados de humedad que liberan en su paso, generando un gradiente de precipitaciones de O-E y de N-S.

La mayor humedad de este ambiente permite el desarrollo del bosque fueguino, quien domina el paisaje en la zona sur. Los bosques cubren totalmente los faldeos montañosos hasta los 650 m sobre el nivel del mar,  límite que se aprecia con precisión. Dominan especies del género Nothofagus: la lenga (N. pumilio), el guindo (N. betuloides) y en menor proporción el ñire (N. antarctica), conviviendo con comunidades vegetales de menor porte, como por el calafate (Berberis buxifolia) y la mata negra (Chiliotricum difussum).

La Ruta Nacional Nº 3 atraviesa la Cordillera andina por el Paso Garibaldi a 450 msnm, continúa al Sur y luego al Oeste para llegar a su fin dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego. En su recorrido atraviesa la Reserva Provincial Tierra Mayor y bordea en sus tramos finales la costa del Canal Beagle. Esta zona también es cruzada por la Ruta Provincial Nº 33, que se extiende hacia el Este bordeando el Canal Beagle y conduciendo a las Estancias Harberton y Moat, a algo más de 110 km al Oeste de Ushuaia.

El ecosistema que se presenta a partir del límite superior del bosque es conocido con el nombre de “desierto andino”. Este sistema es sumamente frágil a los cambios globales del clima y a las actividades del hombre. Se presentan en zonas sometidas a condiciones extremas de temperaturas, con largos periodos de congelamiento del suelo. Sus principales representantes son plantas en cojín como Bolax gummifera y Azorella selago. Por encima del desierto andino, encontramos roca desnuda, glaciares y lagunas de altura. Las montañas de las inmediaciones de Ushuaia ofrecen acercarse a este ecosistema prácticamente para todo visitante que lo desee, casi sin necesidad de salir de la Ciudad.

Región de las Turberas: Península Mitre

La cuarta región natural, se encuentra en el extremo este de la Isla Grande. Reconocida con el nombre de Península Mitre, representa una de las zonas más inhóspita y deshabitada de la provincia. El relieve de la región está definida por la predominancia de planicies onduladas y colinas de cimas redondeadas cubiertas de vegetación. También se la conoce como región de las turberas por el mayor predominio de este sistema sobre cualquier otra formación vegetal. Son las más extensas en Sudamérica y únicas en su tipo, dominan los géneros de las plantas Astelia sp. y Donatia sp. y especies del musgo Sphagnum. El bosque ocupa un tercio de la superficie, ubicándose en las partes más elevadas, con mayor drenaje.

La rigurosidad del clima, la topografía y la falta de caminos, han llevado a que la Península sea uno de los ambientes más prístinos del lado Argentino de la Isla, representando un importante refugio para la fauna silvestre, como el huillín, conciderada un especie en peligro de extinción.

Conociendo la Isla Grande de Tierra del Fuego

La Isla Grande de Tierra del Fuego presenta paisajes de los más diversos, desde altas montañas con glaciares que emergen al mar, pasando por amplios valles y quebradas moldeados por los hielos de la última glaciación, hasta una llanura esteparia salpicada con lagunas salobres. Te invitamos a conocerlos.

La Isla Grande de Tierra del Fuego por su ubicación geográfica y forma presenta gradientes naturales de norte a sur y desde el mar hasta las cumbres, que determinan cambios en los ecosistemas dominantes de la región.

El gran límite natural entre el Norte y el Sur de la Isla es el magnífico Lago Fagnano o Khami. Un amplio valle erosionado por glaciares contiene las aguas de este cuerpo de agua dulce, el mayor de todo el Archipiélago y que marca una notable división entre las zonas.

Los gradientes naturales están asociados a cambios graduales en el relieve, el clima, el suelo y la vegetación, que permiten identificar en la Isla Grande, cuatro regiones naturales: la estepa al norte, el ecotono o zona de transición, la zona cordillerana y la región de los turbales.

La ruta nacional 3, el único ingreso terrestre a la provincia, brinda la posibilidad de recorrer la mayoría de las regiones naturales que tenemos.

El norte de estepa y mar

La zona Norte de la Isla se caracteriza por ser una continuación de la estepa patagónica del continente, donde la planicie está cubierta por un tipo de vegetación, en la que predominan las gramíneas como el coirón (Pappostipa chrysophylla), salpicadas por manchones de arbustos como la mata verde (Lepidophyllum cupressiforme) y la mata negra (Chiliotrichum diffusum), entre las que crecen algunas hierbas como la arvejilla (Vicia magellanica), calceolaria (Calceolaria uniflora), Oxalis sp., entre otras. Su relieve son las mesetas que descienden de la parte occidental a la oriental. Se observan suaves ondulaciones interrumpidas por cañadones los que se alternan con las “vegas” (zonas más húmedas a lo largo de los cursos de agua) y donde las ovejas y las vacas encuentran las mejores condiciones para pastar. En esta zona se destacan la presencia de los Ríos Grande y Chico, que desembocan en el litoral atlántico, dándole vida a esta zona semiárida. Es en estos sistemas salobres, donde puede encontrarse la planta comestible salicornia (Sarcocornia perennis). La fauna característica de este paisaje son los guanacos, tuco-tuco y aves de la estepa; hay varias especies introducidas como el zorro gris, los armadillos y el visón. Hacia la costa, es posible observar una gran diversidad de aves costeras y marinas, principalmente en la época de verano; también grandes mamíferos marinos.

Esta región tiene un clima seco, llueven alrededor de 300 mm/año, sin embargo se la recuerda por los fuertes vientos provenientes del O y SO, que soplan regularmente casi todo el año a una velocidad media de 25 km/h, pero durante la primavera y verano pueden alcanzar velocidades superiores a los 150 km/h. Esta situación genera una escasa influencia marina sobre la zona costera.

La ciudad de Río Grande, se sitúa en esta región natural, siendo la Ruta Nacional Nº 3 una alternativa excelente para recorrer este tipo de paisaje, con la variante que ofrecen las denominadas Rutas Complementarias 5, 8 y sector Norte de la 9. Aquí se pueden apreciar las exclusividades de la arquitectura fueguina, tan bien representada en los cascos de las estancias de la zona. Por momentos, la ruta se acerca al mar, donde se puede observar la playa y avistar algunas de las aves que migran desde el Ártico y permanecen en la Reserva Costa Atlántica durante nuestro verano. La ganadería y la explotación petrolífera son las principales actividades económicas de la región.

El corazón de la isla, entre bosques y lagunas

A medida que avanzamos hacia el Sur por la ruta 3, el relieve va comenzando a ondularse y se presentan espaciadamente algunos manchones de bosque, salpicado con lagunas. Es una transición donde se combina la vegetación característica de la estepa con el bosque fueguino, por este motivo suele llamárselo ecotono. El bosque se distribuye en parches, representado principalmente por ñires (Nothofagus antarctica) y lengas (N. pumilio), también se presentan valles ocupados por pequeñas turberas.

El relieve presenta accidentes bien marcados, las vegas alternan entre colinas y valles, elevándose hacia el sur las montañas andinas. Su clima va variando progresivamente del estepario-desértico a uno más húmedo. Las precipitaciones alcanzan los 500 mm anuales, además el viento disminuye su intensidad, aunque durante las fuertes tormentas pueden alcanzar velocidades de 100 km/h.

En este ambiente los Selk`nam se refugiaban del crudo invierno, aprovechando la protección de los árboles. La existencia de pocos caminos y la existencia de la sierra de Beauvoir, conocida como “Injugoyen” le otorgan un elevado grado de pristinidad. El impetuoso lago Khami, el más grande de la isla,  junto a numerosos lagos, lagunas y ríos forman una amplia red hidrográfica.

En la cabecera del Lago Khami o Fagnano se encuentra la localidad de Tolhuin, que en lengua selk`nam quiere decir “Corazón de la Isla”. En esta pequeña ciudad la principal actividad económica ha sido la forestal y ganadera desde su fundación. Corazón de la Isla, Laguna Negra y Río Valdez son una serie de reservas provinciales ubicadas en los márgenes norte y sur del Lago Kami, y que ofrecen numerosas opciones para disfrutar de un entorno único en el país. Durante el recorrido por esta zona, tanto a lo largo de la Ruta Nacional Nº 3, como las Rutas Complementarias Nº 9 (sector Sur), 16, 18 y 21 verás como se suceden cascos de Estancias (de menor envergadura que los que se encuentran más al Norte) con pequeños y medianos aserraderos.

Es posible apreciar, calafate y michay y degustar de sus frutos durante el otoño, algunas orquídeas asociadas al bosque, entre muchas otras hierbas. Es frecuente encontrarse con grande tropillas de guanaco sobre los campos y una gran variedad de aves de hábitos tanto acuáticas como terrestres.

Bosques y mar

Continuando el recorrido hacia el sur del Lago Khami por la ruta 3, se comienza a ascender el faldeo de los Andes. Esta porción de los Andes es la continuación de la Cordillera andina continental que tiene una orientación norte-sur, pero que en la Isla Grande cambia en dirección oeste-este. Estas montañas, con picos que alcanzan los 1.500 msnm, están surcadas por valles amplios y profundos con antiguas turberas en los fondos. En algunos valles transversales se aprecian relictos de los glaciares que hace miles de años cubrían este paisaje montañoso. El clima es frío húmedo, con precipitaciones que varían entre 500 y 700 mm anuales. Los vientos predominantes del O-SO, provenientes del océano Pacífico, llegan cargados de humedad que liberan en su paso, generando un gradiente de precipitaciones de O-E y de N-S.

La mayor humedad de este ambiente permite el desarrollo del bosque fueguino, quien domina el paisaje en la zona sur. Los bosques cubren totalmente los faldeos montañosos hasta los 650 m sobre el nivel del mar,  límite que se aprecia con precisión. Dominan especies del género Nothofagus: la lenga (N. pumilio), el guindo (N. betuloides) y en menor proporción el ñire (N. antarctica), conviviendo con comunidades vegetales de menor porte, como por el calafate (Berberis buxifolia) y la mata negra (Chiliotricum difussum).

La Ruta Nacional Nº 3 atraviesa la Cordillera andina por el Paso Garibaldi a 450 msnm, continúa al Sur y luego al Oeste para llegar a su fin dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego. En su recorrido atraviesa la Reserva Provincial Tierra Mayor y bordea en sus tramos finales la costa del Canal Beagle. Esta zona también es cruzada por la Ruta Provincial Nº 33, que se extiende hacia el Este bordeando el Canal Beagle y conduciendo a las Estancias Harberton y Moat, a algo más de 110 km al Oeste de Ushuaia.

El ecosistema que se presenta a partir del límite superior del bosque es conocido con el nombre de “desierto andino”. Este sistema es sumamente frágil a los cambios globales del clima y a las actividades del hombre. Se presentan en zonas sometidas a condiciones extremas de temperaturas, con largos periodos de congelamiento del suelo. Sus principales representantes son plantas en cojín como Bolax gummifera y Azorella selago. Por encima del desierto andino, encontramos roca desnuda, glaciares y lagunas de altura. Las montañas de las inmediaciones de Ushuaia ofrecen acercarse a este ecosistema prácticamente para todo visitante que lo desee, casi sin necesidad de salir de la Ciudad.

Región de las Turberas: Península Mitre

La cuarta región natural, se encuentra en el extremo este de la Isla Grande. Reconocida con el nombre de Península Mitre, representa una de las zonas más inhóspita y deshabitada de la provincia. El relieve de la región está definida por la predominancia de planicies onduladas y colinas de cimas redondeadas cubiertas de vegetación. También se la conoce como región de las turberas por el mayor predominio de este sistema sobre cualquier otra formación vegetal. Son las más extensas en Sudamérica y únicas en su tipo, dominan los géneros de las plantas Astelia sp. y Donatia sp. y especies del musgo Sphagnum. El bosque ocupa un tercio de la superficie, ubicándose en las partes más elevadas, con mayor drenaje.

La rigurosidad del clima, la topografía y la falta de caminos, han llevado a que la Península sea uno de los ambientes más prístinos del lado Argentino de la Isla, representando un importante refugio para la fauna silvestre, como el huillín, conciderada un especie en peligro de extinción.