Antártida, el último continente

La Antártida es el último continente descubierto por el hombre. A fines del siglo XIX y principios del XX estuvieron caracterizados por las incursiones científicas de las naciones europeas hacia los polos. Estas expediciones se aventuraban hacia un mundo desconocido, con una meteorología extrema, con medios de movilidad primitivos y sin comunicación con el resto de la humanidad. Aquí les contamos, en pocas palabras, cómo fue la llegada del hombre a la Antártida. Desde las primeras aproximaciones hasta su ocupación.

La Antártida es el último continente descubierto por el hombre. Impulsados por los Congresos Geográficos, los últimos años del siglo XIX y principios del XX estuvieron caracterizados por las incursiones científicas de las naciones europeas hacia los polos. Estas expediciones se aventuraban hacia un mundo desconocido, con una meteorología extrema, con medios de movilidad primitivos y sin comunicación con el resto de la humanidad.

Posteriormente, en el año 1961 entró en vigor el tratado antártico, firmado por las naciones que representan el 75% de la población humana. El tratado antártico establece que la región situada al sur de los 60º de latitud sur, incluidas todas las barreras de hielo, no pertenecen a ninguna nación. El territorio Antártico en su totalidad es una reserva natural, consagrada a la paz, a la ciencia y la continuación de la armonía internacional en la Antártida.

¿De dónde viene la palabra “Antártida”?

En el siglo II, los griegos habían descubierto no solo que la Tierra era esférica, sino también que giraba alrededor de un eje imaginario, y llamaron polos a los puntos en que ese eje atravesaba la superficie del planeta. De esta época se remonta el concepto de la Antártida o Antártikos, ya que suponían la existencia de una gran masa continental ubicada al sur del continente africano que contrapesara las tierras del hemisferio norte o Ártikos, a la que denominaron Terra australis Incognita. A pesar de estas certeras suposiciones, el continente blanco permaneció desconocido hasta hace relativamente poco tiempo, cuando cartógrafos medievales retomaron esta idea plasmándola en diversos mapamundis que sirvieron de guía e inspiración a una serie de expediciones a partir del siglo XVI, con las que se fue ampliando progresivamente la información sobre el continente más remoto y los mares más tempestuosos del mundo. Fue así, que el descubrimiento de la Terra Australis Incognita fue gradual, navegando cada vez más hacia el sur en busca de lobos peleteros y ballenas para fines comerciales o por la acción de furiosas tormentas que derivaban las embarcaciones hacia el sur.

Aproximación del hombre a la Antártida

En el siglo XV algunos navegantes habían alcanzado latitudes alrededor de los 40ºS; entre ellos el capitán portugués Vasco da Gamma quien navegó desde Europa a la India a través de África, confirmando que la Terra Australis Incognica no estaba unida a este continente.

Unos años después, en 1.520, Fernando de Magallanes explorando la costa sur del continente Americano, descubrió un pasaje entre los océanos Atlántico y Pacífico, conocido actualmente como “Estrecho de Magallanes”.

En 1578, Francis Drake fue derivado por una tormenta al pasaje que lleva su nombre; 38 años más tarde los holandeses Willem Schouten y Jacob Le Maire confirmaron que Tierra del Fuego era una isla y que América del Sur no estaba unida a la Terra Incognita Australis.

En 1772, 200 años después del descubrimiento de Tierra del Fuego, el marino inglés James Cook fue enviado en búsqueda del continente austral. Cook y sus temerarios hombres desembarcaron en las islas Georgias y Sandwich del Sur. Fueron los primeros en cruzar el Círculo Polar y circunnavegar el Mar Antártico. El informe de Cook sobre las grandes colonias de lobos peleteros y otros mamíferos marinos, motivó a los cazadores a explorar estas tierras. Unos años más tarde las colonias de lobos de la Patagonia y de las islas subantárticas estaban cerca de la extinción.

En 1.819 el navegante inglés William Smith realizó el primer desembarco en las Islas Shetland del Sur, y en un día claro y despejado de enero de 1.820 toda la tripulación pudo ver las cumbres del continente blanco. Sin embargo, su reclamo del descubrimiento de la Antártida fue denegado. Es así que los primeros avistamientos del continente tan buscado se lo adjudicaron al ruso Fabián Von Bellingshausen quien desembarcó en la isla Pedro I, al marino Brandsfield y al, explorador y cazador de focas Nathaniel Palmer en el año 1.820. En este periodo y en el Archipiélago de las Shetland del Sur, se realizó la primera matanza de focas donde más de 60.000 pieles fueron llevadas a Inglaterra.

El foquero estadounidense Nathaniel Palmer, junto con el foquero británico George Powell arribaron por primera vez a las islas Orcadas del Sur, quienes colocaron este nombre en honor a las islas homónimas del hemisferio norte. En 1.823 el escocés James Weddell y su tripulación, al llegar a las islas Orcadas descubrieron una nueva especie de foca que se conoce como foca de weddell. En respuesta a la ausencia de lobos peleteros, navegaron 340 Km más al sur de lo que había llegado el capitán Cook, por el mar que lleva su nombre en la actualidad, alcanzando los 74º 15` de latitud sur.

En 1.840 el francés Dumnot d`Urville y su tripulación pisaron el continente antártico por primera vez, plantando bandera. A esta tierra la bautizó con el nombre de su esposa Adélie y a una nueva especie de pingüino. Después de otras proezas, entre las que se destaca la expedición el estadounidense Charles Wilkes quien navegó más de 1.500 Km alrededor del continente blanco y el inglés James Clark Ross quien bautizó los montes Erebus y Terros, navegaron por el actual mar que lleva su nombre y bautizó el estrecho de McMurdo, realizaron importantes descubrimientos para la ciencia.

La exploración de la Antártida

Hasta el momento muchas expediciones habían demostrado que había tierra más allá de los 60ºS, pero sus características eran aún desconocidas. En 1.895 comenzó un nuevo capítulo en la historia de la Antártida, fue extensamente explorada tanto por agua como por tierra.

Fueron alcanzados el Polo Sur Magnético y Geográfico. Se tomaron las primeras fotografías del extenso continente blanco y se realizaron los primeros ascensos en globo.

El belga Adrien de Gerlache fue el primero en pasar el invierno en el océano Antártico y ser testigo de la larga noche austral en este viaje.

Entre 1.910 y 1.912 la “carrera al polo sur” fue la disputa entre varios expedicionarios por llegar primero al punto más austral del planeta. El noruego Roald Amundsen llegó al polo sur geográfico unos días antes que el inglés Robert F. Scott, quien murió con su grupo cuando regresaban de esta travesía.

El viaje a cargo del sueco Otto Nordenskiold en la que participó el argentino José María Sobral fue una de las más grandes aventuras vividas en Antártida. Separados en tres grupos y con el barco hundido, tenían pocas esperanzas de ser recatados, pero las coincidencias hicieron que se reunieran. Todos, menos uno, fueron rescatados por la tripulación dirigida por el capitán argentino Julián Irízar.

La expedición del geólogo australiano Douglas Mawson es reconocida por la dura prueba que pasó en un terrible viaje en trineo.

El explorador Sir Ernest Shackleton, luego de acercarse al polo sur y alcanzar la cima del monte Erebus (1.907 – 1.909), tuvo una riesgosa expedición en 1.914 en la que los hielos tragaron su buque. Él y sus hombres fueron rescatados después de varios meses.

En 1.928, el australiano Hubert Wilkins sobrevoló 2.100 Km a lo largo de la Península Antártica, dando  comienzo a una nueva era de exploración aérea y cartografía.

La Antártida en conflicto

Los descubrimientos de la Antártida llevaron a numerosas controversias territoriales. Las distintas nomenclaturas geográficas no eran más que una expresión de las presiones de los estados por ejercer su influencia en el nuevo continente, principalmente en el área peninsular. De esta manera, esta pequeña franja de tierra antártica fue llamada “Tierra de O´Higgins” por los chilenos y “Tierra San Martín” por los argentinos, en referencia a sus próceres históricos. Por su parte, los ingleses la denominaron “Tierra de Graham” y los estadounidenses “península de Palmer”. Finalmente, un acuerdo internacional zanjó las diferencias y terminó designando península Antártica toda la región, Tierra de Graham su mitad norte y Tierra de Palmer su mitad sur.

El 1º de noviembre de 1.959, en el marco del Año Geofísico Internacional, trece países que reclamaban su soberanía sobre el territorio firmaron el Tratado Antártico. En este trascendental acuerdo, que entró en vigor en 1.961, Argentina, Australia, Chile, Francia, el Reino Unido, Nueva Zelanda, Noruega, Bélgica, Japón, la ex Unión del África del Sur, la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los Estados Unidos paralizaron todas las demandas territoriales. Asimismo, acordaron reservar el continente para fines pacíficos, promoviendo investigaciones científicas en conjunto y prohibiendo las actividades militares armadas, los ensayos nucleares y las explotaciones comerciales de los recursos.

En plena vigencia, el Tratado Antártico rige en toda la región situada al sur de los 60º latitud Sur, incluidas las barreras de hielo. Se estableció un principio de acuerdo entre las distintas naciones para proteger y preservar este lugar del planeta que todavía domina la naturaleza.

Argentina en el continente blanco

La historia de Argentina en el continente blanco se remonta al 22 de febrero de 1.904 cuando comenzó a ocupar tierras Antárticas al comprar la pequeña estación meteorológica del escocés Bruce, en la Isla Laurie de Orcadas del Sur. La ocupación Argentina es así la más antigua y permanente del continente Antártico. En 1.950 el Observatorio de Orcadas pasó a jurisdicción de la Fuerza Aérea y en 1.952 al Ministerio de Marina, siendo operada como Destacamento Naval Orcadas (decreto nº 13.714 del 23 de diciembre de 1.952), denominación que actualmente se mantiene. En la actualidad, argentina tiene 6 bases permanentes en Antártida, siendo el país con más bases. En la Caleta Ripio, en una Isla vecina a la Isla Coronación del archipiélago Orcadas, se realizan aterrizajes turísticos.

Por otra parte, el archipiélago de las Shetland es uno de los más frecuentados en la actualidad por el turismo. Se destacan la Isla 25 de Mayo y Decepción, además la primera cuenta con el mayor número de bases científicas de diferentes orígenes.

Antártida, el último continente

La Antártida es el último continente descubierto por el hombre. A fines del siglo XIX y principios del XX estuvieron caracterizados por las incursiones científicas de las naciones europeas hacia los polos. Estas expediciones se aventuraban hacia un mundo desconocido, con una meteorología extrema, con medios de movilidad primitivos y sin comunicación con el resto de la humanidad. Aquí les contamos, en pocas palabras, cómo fue la llegada del hombre a la Antártida. Desde las primeras aproximaciones hasta su ocupación.

La Antártida es el último continente descubierto por el hombre. Impulsados por los Congresos Geográficos, los últimos años del siglo XIX y principios del XX estuvieron caracterizados por las incursiones científicas de las naciones europeas hacia los polos. Estas expediciones se aventuraban hacia un mundo desconocido, con una meteorología extrema, con medios de movilidad primitivos y sin comunicación con el resto de la humanidad.

Posteriormente, en el año 1961 entró en vigor el tratado antártico, firmado por las naciones que representan el 75% de la población humana. El tratado antártico establece que la región situada al sur de los 60º de latitud sur, incluidas todas las barreras de hielo, no pertenecen a ninguna nación. El territorio Antártico en su totalidad es una reserva natural, consagrada a la paz, a la ciencia y la continuación de la armonía internacional en la Antártida.

¿De dónde viene la palabra “Antártida”?

En el siglo II, los griegos habían descubierto no solo que la Tierra era esférica, sino también que giraba alrededor de un eje imaginario, y llamaron polos a los puntos en que ese eje atravesaba la superficie del planeta. De esta época se remonta el concepto de la Antártida o Antártikos, ya que suponían la existencia de una gran masa continental ubicada al sur del continente africano que contrapesara las tierras del hemisferio norte o Ártikos, a la que denominaron Terra australis Incognita. A pesar de estas certeras suposiciones, el continente blanco permaneció desconocido hasta hace relativamente poco tiempo, cuando cartógrafos medievales retomaron esta idea plasmándola en diversos mapamundis que sirvieron de guía e inspiración a una serie de expediciones a partir del siglo XVI, con las que se fue ampliando progresivamente la información sobre el continente más remoto y los mares más tempestuosos del mundo. Fue así, que el descubrimiento de la Terra Australis Incognita fue gradual, navegando cada vez más hacia el sur en busca de lobos peleteros y ballenas para fines comerciales o por la acción de furiosas tormentas que derivaban las embarcaciones hacia el sur.

Aproximación del hombre a la Antártida

En el siglo XV algunos navegantes habían alcanzado latitudes alrededor de los 40ºS; entre ellos el capitán portugués Vasco da Gamma quien navegó desde Europa a la India a través de África, confirmando que la Terra Australis Incognica no estaba unida a este continente.

Unos años después, en 1.520, Fernando de Magallanes explorando la costa sur del continente Americano, descubrió un pasaje entre los océanos Atlántico y Pacífico, conocido actualmente como “Estrecho de Magallanes”.

En 1578, Francis Drake fue derivado por una tormenta al pasaje que lleva su nombre; 38 años más tarde los holandeses Willem Schouten y Jacob Le Maire confirmaron que Tierra del Fuego era una isla y que América del Sur no estaba unida a la Terra Incognita Australis.

En 1772, 200 años después del descubrimiento de Tierra del Fuego, el marino inglés James Cook fue enviado en búsqueda del continente austral. Cook y sus temerarios hombres desembarcaron en las islas Georgias y Sandwich del Sur. Fueron los primeros en cruzar el Círculo Polar y circunnavegar el Mar Antártico. El informe de Cook sobre las grandes colonias de lobos peleteros y otros mamíferos marinos, motivó a los cazadores a explorar estas tierras. Unos años más tarde las colonias de lobos de la Patagonia y de las islas subantárticas estaban cerca de la extinción.

En 1.819 el navegante inglés William Smith realizó el primer desembarco en las Islas Shetland del Sur, y en un día claro y despejado de enero de 1.820 toda la tripulación pudo ver las cumbres del continente blanco. Sin embargo, su reclamo del descubrimiento de la Antártida fue denegado. Es así que los primeros avistamientos del continente tan buscado se lo adjudicaron al ruso Fabián Von Bellingshausen quien desembarcó en la isla Pedro I, al marino Brandsfield y al, explorador y cazador de focas Nathaniel Palmer en el año 1.820. En este periodo y en el Archipiélago de las Shetland del Sur, se realizó la primera matanza de focas donde más de 60.000 pieles fueron llevadas a Inglaterra.

El foquero estadounidense Nathaniel Palmer, junto con el foquero británico George Powell arribaron por primera vez a las islas Orcadas del Sur, quienes colocaron este nombre en honor a las islas homónimas del hemisferio norte. En 1.823 el escocés James Weddell y su tripulación, al llegar a las islas Orcadas descubrieron una nueva especie de foca que se conoce como foca de weddell. En respuesta a la ausencia de lobos peleteros, navegaron 340 Km más al sur de lo que había llegado el capitán Cook, por el mar que lleva su nombre en la actualidad, alcanzando los 74º 15` de latitud sur.

En 1.840 el francés Dumnot d`Urville y su tripulación pisaron el continente antártico por primera vez, plantando bandera. A esta tierra la bautizó con el nombre de su esposa Adélie y a una nueva especie de pingüino. Después de otras proezas, entre las que se destaca la expedición el estadounidense Charles Wilkes quien navegó más de 1.500 Km alrededor del continente blanco y el inglés James Clark Ross quien bautizó los montes Erebus y Terros, navegaron por el actual mar que lleva su nombre y bautizó el estrecho de McMurdo, realizaron importantes descubrimientos para la ciencia.

La exploración de la Antártida

Hasta el momento muchas expediciones habían demostrado que había tierra más allá de los 60ºS, pero sus características eran aún desconocidas. En 1.895 comenzó un nuevo capítulo en la historia de la Antártida, fue extensamente explorada tanto por agua como por tierra.

Fueron alcanzados el Polo Sur Magnético y Geográfico. Se tomaron las primeras fotografías del extenso continente blanco y se realizaron los primeros ascensos en globo.

El belga Adrien de Gerlache fue el primero en pasar el invierno en el océano Antártico y ser testigo de la larga noche austral en este viaje.

Entre 1.910 y 1.912 la “carrera al polo sur” fue la disputa entre varios expedicionarios por llegar primero al punto más austral del planeta. El noruego Roald Amundsen llegó al polo sur geográfico unos días antes que el inglés Robert F. Scott, quien murió con su grupo cuando regresaban de esta travesía.

El viaje a cargo del sueco Otto Nordenskiold en la que participó el argentino José María Sobral fue una de las más grandes aventuras vividas en Antártida. Separados en tres grupos y con el barco hundido, tenían pocas esperanzas de ser recatados, pero las coincidencias hicieron que se reunieran. Todos, menos uno, fueron rescatados por la tripulación dirigida por el capitán argentino Julián Irízar.

La expedición del geólogo australiano Douglas Mawson es reconocida por la dura prueba que pasó en un terrible viaje en trineo.

El explorador Sir Ernest Shackleton, luego de acercarse al polo sur y alcanzar la cima del monte Erebus (1.907 – 1.909), tuvo una riesgosa expedición en 1.914 en la que los hielos tragaron su buque. Él y sus hombres fueron rescatados después de varios meses.

En 1.928, el australiano Hubert Wilkins sobrevoló 2.100 Km a lo largo de la Península Antártica, dando  comienzo a una nueva era de exploración aérea y cartografía.

La Antártida en conflicto

Los descubrimientos de la Antártida llevaron a numerosas controversias territoriales. Las distintas nomenclaturas geográficas no eran más que una expresión de las presiones de los estados por ejercer su influencia en el nuevo continente, principalmente en el área peninsular. De esta manera, esta pequeña franja de tierra antártica fue llamada “Tierra de O´Higgins” por los chilenos y “Tierra San Martín” por los argentinos, en referencia a sus próceres históricos. Por su parte, los ingleses la denominaron “Tierra de Graham” y los estadounidenses “península de Palmer”. Finalmente, un acuerdo internacional zanjó las diferencias y terminó designando península Antártica toda la región, Tierra de Graham su mitad norte y Tierra de Palmer su mitad sur.

El 1º de noviembre de 1.959, en el marco del Año Geofísico Internacional, trece países que reclamaban su soberanía sobre el territorio firmaron el Tratado Antártico. En este trascendental acuerdo, que entró en vigor en 1.961, Argentina, Australia, Chile, Francia, el Reino Unido, Nueva Zelanda, Noruega, Bélgica, Japón, la ex Unión del África del Sur, la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los Estados Unidos paralizaron todas las demandas territoriales. Asimismo, acordaron reservar el continente para fines pacíficos, promoviendo investigaciones científicas en conjunto y prohibiendo las actividades militares armadas, los ensayos nucleares y las explotaciones comerciales de los recursos.

En plena vigencia, el Tratado Antártico rige en toda la región situada al sur de los 60º latitud Sur, incluidas las barreras de hielo. Se estableció un principio de acuerdo entre las distintas naciones para proteger y preservar este lugar del planeta que todavía domina la naturaleza.

Argentina en el continente blanco

La historia de Argentina en el continente blanco se remonta al 22 de febrero de 1.904 cuando comenzó a ocupar tierras Antárticas al comprar la pequeña estación meteorológica del escocés Bruce, en la Isla Laurie de Orcadas del Sur. La ocupación Argentina es así la más antigua y permanente del continente Antártico. En 1.950 el Observatorio de Orcadas pasó a jurisdicción de la Fuerza Aérea y en 1.952 al Ministerio de Marina, siendo operada como Destacamento Naval Orcadas (decreto nº 13.714 del 23 de diciembre de 1.952), denominación que actualmente se mantiene. En la actualidad, argentina tiene 6 bases permanentes en Antártida, siendo el país con más bases. En la Caleta Ripio, en una Isla vecina a la Isla Coronación del archipiélago Orcadas, se realizan aterrizajes turísticos.

Por otra parte, el archipiélago de las Shetland es uno de los más frecuentados en la actualidad por el turismo. Se destacan la Isla 25 de Mayo y Decepción, además la primera cuenta con el mayor número de bases científicas de diferentes orígenes.