Chacinados de cordero

La tradición ganadera de Tierra del Fuego encuentra una nueva expresión en los chacinados de cordero, una propuesta que reúne la calidad de la materia prima local con la artesanía de productores fueguinos.
El reconocido cordero fueguino, criado en las extensas pasturas de la isla, es la base de estos productos. Su sabor característico se realza convertido en embutidos de excelencia: desde salamines y longanizas hasta bondiolas y otros cortes estacionales, curados y ahumados con técnicas que respetan el producto.
San Andrés Chacinados Fueguinos es el emprendimiento que elabora este producto de manera artesanal, rescatando recetas tradicionales y poniendo en valor el trabajo de los productores locales. Sus chacinados son el resultado de un cuidadoso proceso que busca ofrecer un sabor genuino, ideal para disfrutar en picadas, tablas o como ingrediente distinguido en preparaciones regionales.
Estos chacinados cuentan con la distinción del Sello de Calidad Certificada Tierra del Fuego – Fin del Mundo.

Chacinados de cordero

Este producto combina el sabor distintivo del cordero fueguino con las técnicas artesanales de los chacinados.

La tradición ganadera de Tierra del Fuego encuentra una nueva expresión en los chacinados de cordero, una propuesta que reúne la calidad de la materia prima local con la artesanía de productores fueguinos.
El reconocido cordero fueguino, criado en las extensas pasturas de la isla, es la base de estos productos. Su sabor característico se realza convertido en embutidos de excelencia: desde salamines y longanizas hasta bondiolas y otros cortes estacionales, curados y ahumados con técnicas que respetan el producto.
San Andrés Chacinados Fueguinos es el emprendimiento que elabora este producto de manera artesanal, rescatando recetas tradicionales y poniendo en valor el trabajo de los productores locales. Sus chacinados son el resultado de un cuidadoso proceso que busca ofrecer un sabor genuino, ideal para disfrutar en picadas, tablas o como ingrediente distinguido en preparaciones regionales.
Estos chacinados cuentan con la distinción del Sello de Calidad Certificada Tierra del Fuego – Fin del Mundo.